
PROBLEMAS SENSORIALES CON LA COMIDA: CONSEJOS Y ESTRATEGIAS
Resumen de la sección
Para algunos niños, comer puede ser especialmente difícil debido a las aversiones alimentarias. Esta sección le ayuda a comprender mejor los problemas sensoriales con la comida, a identificar las aversiones alimentarias y le proporciona consejos para mejorar la aceptación de los alimentos por parte de su hijo.
Entender los problemas sensoriales con la comida
Los problemas sensoriales con la comida, también conocidos como aversión sensorial a los alimentos, se producen cuando las personas tienen una reacción sensorial exagerada a ciertos tipos de alimentos (ciertos sabores, texturas, temperaturas y olores). Las aversiones alimentarias se producen con mayor frecuencia en niños con trastornos del procesamiento sensorial o trastornos del espectro autista.
Trabajar con tu hijo para superar las aversiones alimentarias puede facilitar la hora de la comida y ampliar las opciones y preferencias alimentarias.
Identificar las aversiones alimentarias
- ¿Su hijo es quisquilloso a la hora de comer?
- ¿Su hijo se niega a comer ciertas texturas?
- ¿Su hijo tose mientras come?
- ¿Considera que su hijo es un “comedor selectivo”?
- ¿Le resulta difícil introducir nuevos alimentos a su hijo?
Si ha respondido “Sí” a la mayoría de estas preguntas, es posible que su hijo tenga una aversión alimentaria. Es importante que trabaje en estrecha colaboración con su pediatra y un dietista titulado para asegurarse de que su hijo está recibiendo todos los nutrientes que necesita.

Efectos negativos de las aversiones alimentarias
Dieta restrictiva: Con las aversiones alimentarias, es menos probable que los niños coman una amplia variedad de alimentos. Esto puede manifestarse como una disminución en la ingesta de verduras, frutas y proteínas, y un aumento en la ingesta de dulces y otros carbohidratos. (Nota: un aumento en la ingesta de carbohidratos puede tener consecuencias negativas en la salud de un niño, especialmente en su peso)
Deficiencias de nutrientes: Una menor variedad en la ingesta de alimentos puede provocar que el niño carezca de nutrientes esenciales para el crecimiento de su cuerpo. Si las deficiencias de nutrientes se prolongan durante el tiempo suficiente, pueden perjudicar el desarrollo del niño y pueden afectar aún más a los niños con trastornos del espectro autista.
Mayor estrés familiar: Las aversiones alimentarias pueden hacer que las comidas familiares sean estresantes, especialmente cuando hay varios niños a los que se intenta atender.
Aislamiento social: Las aversiones alimentarias pueden hacer que los niños, especialmente aquellos con autismo, duden en salir (a nuevos lugares, nuevos restaurantes o casas de amigos) debido a la incertidumbre de tener acceso a los alimentos que les gustan.

Consejos para mejorar la aceptación de la comida
Cocinar:
Permitir que su hijo ayude en la preparación de los alimentos puede facilitar la expansión de su aceptación de los alimentos. Al hacerlo, su hijo se familiarizará más con los diferentes alimentos y tendrá la motivación para probar su creación.
Bocado de cortesía:
Un bocado de cortesía puede animar a su hijo a simplemente probar u oler un nuevo alimento con el que no esté familiarizado. De esta manera, su hijo puede determinar una preferencia alimentaria después de probarlo.
Rutina:
Una rutina a la hora de comer ayudará a relajar el ambiente y facilitará la reducción de la ansiedad a la hora de comer. Una rutina a la hora de comer también puede dar a un niño estructura y regular las señales de hambre.
Comprender:
Puede animar a probar nuevos alimentos respetando también la elección. Si su hijo dice que no a un nuevo alimento, inténtelo de nuevo en una comida posterior.
